Morelia, Michoacán a 24 de octubre de 2017.
El Juez 3º de materia Penal del Municipio de Morelia solicita que el C. Macario Méndez Zárate comparezca personalmente a la audiencia que se llevará a cabo el día lunes 6 de noviembre de 2017, a las 10:30 horas para responder a las acusaciones de lesiones y daño en propiedad ajena, que le fueron interpuestas por la parte quejosa, Sr. Mario Moreno Obregón quien lo ha señalado en su denuncia referente a los hechos acaecidos el día 1 de septiembre del corriente referidos en la denuncia realizada en la misma fecha.
Bajo el entendido de que, si no se presenta comparecer en dicha hora en el juzgado, se le girará orden de presentación para cumplir con dicha diligencia.
Proveyó Lic. Hugo Alfredo Hernández Suárez
En Nueva Delhi a 20 de agosto de 2022, entre Sun City School (razón social), representada por don(a) Rahul Kumar en su calidad de Director, cédula de identidad N° XYN0923, ambos domiciliados en calle Mohan Singh, ciudad de Nueva Delhi, que en adelante se denominará "el empleador", y don(a) Elena Machado, de nacionalidad mexicana, nacido(a) el 20 de junio de 1984, cédula de identidad N° 4572810XN de profesión u oficio profesora de español, domiciliado en calle Olmedo, N° 56, ciudad de México que en adelante se denominará "el trabajador", se ha convenido en el siguiente contrato de trabajo, de acuerdo a lo señalado en el Artículo 145 A y siguientes del Código del Trabajo:
PRIMERO: El trabajador se compromete a desempeñar las labores de profesor en len el recinto o establecimiento desarrollando al efecto las labores que sean inherentes a dicho cargo en razón de su naturaleza, entre otras, las siguientes:
Participar activamente en las etapas de realización del proyecto para el que fue contratado, lo que puede comprender ensayos de actuación, lecturas de guion, pruebas de vestuario y maquillaje.
También se incluyen los servicios que el actor deberá prestar durante la realización de las escenas y/o tomas de fotografía.
SEGUNDO: El trabajador cumplirá una jornada ordinaria de trabajo de 40 horas semanales distribuidas de lunes a viernes. La jornada diaria de trabajo será de 8 horas. (No más de 10 horas).
El trabajador se compromete a la vez, a cumplir la jomada de trabajo convenida en el presente contrato en su totalidad.
El empleador se obliga a otorgar un día de descanso a la semana en compensación a cada día domingo trabajado y otro más por cada festivo en que el trabajador debió prestar servicios.
El empleador deberá avisar al menos con 7 días de antelación al actor, los días y horas en que se realizará la producción, grabación o filmación, a través de la entrega de un plan de filmación y actualizaciones sucesivas del mismo.
Lo anterior, sin perjuicio de lo establecido en el Párrafo 2º, del Capítulo IV, del Titulo I, del Libro I, del Código del Trabajo, relativo a horas extraordinarias.
TERCERO: El empleador podrá modificar por causa justificada el recinto donde deban prestarse los servicios, con la limitación de que el nuevo sitio quede dentro de la misma ciudad o localidad señalada en el contrato y que esto no ocasione un menoscabo al trabajador.
Por su parte, el empleador asume la obligación de costear el traslado, alimentación y alojamiento del trabajador, en condiciones adecuadas de higiene y seguridad, cuando las obras, proyecto o programa deban realizarse en una ciudad distinta a aquella donde se ubica el domicilio del trabajador.
CUARTO: El empleador proporcionará al actor los insumos y servicios de maquillaje, vestuario y peluquería.
Texto:
La justicia por la mano
Aquellos que de honrados tienen fama en la villa, ladrones me robaron, las blancas ropas mías, arrojáronme lodo sobre mis joyas ricas, y de mis otras galas fueron haciendo trizas.
Ni una piedra dejaron donde vivido había; sin hogar, sin abrigo, erré por la campiña, al raso con las liebres dormí sobre las briznas y mis hijos, ¡mis ángeles!, que tanto yo quería, ¡murieron porque el hambre les arrancó la vida! Y quedé deshonrada, marchitaron mnis días diéronme triste lecho de abrojos y de espinas... y los zorros en tanto, los de sangre maldita, en su cama de rosas, descansados dormían.
-Jueces -grité-, ¡salvadme!, pero vana porfia de mi ruego mofáronse, vendióme la justicia. -¡Ayudadme, Dios mío!-grité, desvanecida. Mas Dios tan alto estaba que oirme no podía.
Entonces como loba rabiosa, o mal herida, cogí la hoz acerada, de hoja cortante y fina, rondé en torno despacio... ¡ni las hierbas sentían! Y la luna ocultábase, y la fiera dormía al lado de los suyos, en su cama mullida.
Contempléles con calma, y la mano extendida, de un golpe... ¡de uno solo! les arranqué la vida. Y allí al lado, contenta, sentéme de las víctimas esperando serena que amaneciese el día.
Y entonces... sólo entonces se cumplió la justicia... Yo, en ellos, y las leyes en mi mano homicida.
[Rosalía de Castro]
Yerba santa
Novela corta pastoril, escrita a los diez y seis años, en mi triste y dolorosa niñez inquieta y pensativa, que exhumo en homenaje a mi hermano José.
El autor a los sencillos labradores cristianos de la aldea.
Como el de la Virgen que está en el altar de la capilla del pueblo atravesado por siete espadas, llorando lágrimas de sangre, así está hoy mi corazón, compañeros, por los dolores del Mundo. Por eso dirijo hacia vosotros mis palabras. El recuerdo de los campos por cuyos caminos sinuosos fui tantas veces de niño, cuando mi alma era blanca y leve como los copos maduros de los algodoneros, es hoy, para mí, un lenitivo; la paz que necesita mi corazón, la encontraré evocando los días de la semana santa; la sana alegría desaparecida que busco en vano, he de hallarla quizás evocando la vendimia que hicimos juntos en las parras de la hacienda, las nocturnas pisas en el lagar antiguo, el alegre canto que ritmaban vuestros cuerpos sobre la uva madura, al sordo son de los tambores de pellejo de cabra, la guitarra, la copla...
Como el hijo pródigo volví a vosotros después de la ruda peregrinación y me abristeis vuestros brazos, alborozados, y yo os abrí mi pecho; y me sonrieron las mozas ruborizadas y cándidas mientras arreglaban el pliegue de sus faldas floreadas y tersas; y me llevasteis al huerto y juntos cogimos los azahares del pacae que nuestras manos sembraron cabe el broquelado pozo; y juntos fuimos en pos de la vieja parra, del floripondio, de la alameda de sauces. Y me rodeasteis joh viejos y amigos y parientes! y refrescasteis mi corazón, endulzasteis mi vida, embalsamasteis mis heridas, y al dejaros, quizás para siempre, echasteis sobre mi cabeza, inquieta y triste, con vuestras manos buenas cual alas de palomas, el puñado de monedas de oro de vuestras bendiciones.
Agobiado por ellas pueda reposar mi cuerpo, cansado y joven, bajo los toñuces, en el cementerio del pueblo. Rezad por mí, joh viejos y mozos del campo cristiano!, mientras yo os dedico las últimas flores de mi espíritu y mientras voy, por la doliente ruta llena de asaltos y celadas, con el cuerpo cubierto de heridas, hacia el punto invisible, cercano, inevitable y definitivo, hacia la tumba donde pondréis las simbólicas flores albas, secas y finas, de los algodoneros...
-Oye, Manuel-le preguntamos un día, ¿dónde está tu papá?...
-En Lima...
-Y tú ¿por qué no estás con él?
Enrojeció, inclinó la cabeza morena y echóse a sollozar dolorosamente.
Corrimos donde mi madre:
-Ma Mi madre nos dijo que no debíamos preguntarle nada sino quererlo mucho porque Manuel "era un niño muy desgraciado". Desde entonces cuando alguno de mis hermanos le molestaba, nosotros le decíamos en secreto:
-Oye; no le molestes. Dice mamá que debemos quererlo mucho porque Manuel es un niño "muy desgraciado"...
Y seguíamos haciendo surcos en el jardin.
[Texto del libro Cuentos Completos de Abraham Valdelomar]